martes, 25 de noviembre de 2008

Los sueños, sueños son...






Hombre: … Vamos grumete, quiero ver mi cara reflejada en el mástil, sácale brillo y cuando acabes, ve por si te necesite el cocinero.


Hombre: Aaaaaaaaaaaaaa--- del timón, izad la vela mayor, recoged anclas. Zarpamos rumbo a isla desconocida.


Hombre: Oh!!! Buena mujer ha sido una suerte que consiguiéramos tripulación, la idea de ofrecer parte de las riquezas que tuviera la isla los terminó de convencer.


Muchas lunas pasaron, lluvias y calamidades tuvieron que soportar, hasta un intento de motín, que para suerte del capitán, quedó en una simple revuelta.


Ya todo parecía perdido, cuando, como si de un espejismo se tratara, pudimos divisar en el horizonte una silueta que parecía ser una isla. Al acercarnos aparecieron las primeras gaviotas, todos sabemos que éstas jamás se adentran mar adentro, ya no quedaba duda y más cuando el vigía gritó:


“TIERRA, TIERRA A LA VISTA”


Habíamos encontrado la isla, ahora a por el botín. Todos excepto la mujer desembarcamos para explorarla.


En la medida en que nos adentrábamos en la espesa forestación, el barco parecía cada vez más pequeño y no tardamos en perderlo de vista. Anduvimos horas y horas pero no vimos más que árboles frondosos y una selva que sin duda era virgen. Agotados por la emoción y el camino, decidimos regresar para probar suerte a la mañana siguiente, pero esta vez en rumbos alternativos, pensamos que sería mejor separarnos en grupos para abarcar el mayor territorio posible.
De repente alguien me golpeaba la cara, era un extraño animal parecido a un mono, había bajado de las ramas para reclamar su territorio que supuestamente usurpábamos. Antes de que pudiera reaccionar volvió a atacarme, pero esta vez me dejó impávido, estático, no entendía por qué entre tanta gente fuera a por mí, y porqué los demás no hacían nada para evitarlo. Volvió a zarandearme y entonces…



Despierta ya te digo…
Te has vuelto a quedar dormido, siempre soñando con las musarañas…


Ya mamá pero a veces uno expresa en los sueños los deseos y anhelos, es una forma de evadirse de la realidad, de ser aunque solo sea, eso, en sueños, un capitán de un barco, un rey de una isla y el protagonista de este final.

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